Diseño emocional en UX: Pasos para aplicarlo en su negocio

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¿Qué tanta importancia tienen las emociones para determinar el proceso de diseño y recorrido del cliente?

El ser humano no solo se mueve por sus pensamientos racionales, sino también por sus emociones y está en constante búsqueda de productos o experiencias que le hagan sentir o que le ayuden a entender su relación con el entorno. De acuerdo con esto, el diseño emocional puede entenderse como la forma en que algunos productos son capaces de hacer sentir a las personas; ya que su objetivo es crear un impacto en el usuario, brindándole una experiencia memorable que eventualmente impacte en el comportamiento de compra.


Tipos de emociones


Hoy en día, para crear experiencias más significativas, la personalización es crucial y cada vez más necesaria. La gente siempre está buscando conexiones profundas, productos que les hagan sentir. El experto en pensamiento de diseño, Don Norman, considera tres tipos de emociones descritas como:

Emociones viscerales:
Esta es la base de la respuesta emocional, es interna, no se necesita pensar demasiado y también puede entenderse como la primera impresión.

Emociones conductuales:
Los usuarios buscan la facilidad de uso y están descubriendo si un producto es intuitivo y útil. Interpretan cómo se supone que debe funcionar, buscando siempre soluciones más fáciles y mejores para sus necesidades. Si es fácil de usar, los usuarios desarrollarán emociones positivas.

Emociones reflexivas:
Este tipo de emociones es el más consciente; ya que es donde los usuarios evalúan los pros y los contras de toda la experiencia al pensar en las interacciones que acaban de experimentar y luego evalúan la impresión que tuvieron al respecto, para que puedan sacar conclusiones de cómo se sintieron a la hora de relacionarse con el producto. ¿Es positivo?
Si bien el desarrollo de emociones y sentimientos en torno a un producto es imprescindible en las experiencias de UX, también es importante mencionar que el producto debe ser útil, adaptable y funcional. El equilibrio es un factor primordial a tener en cuenta a la hora de diseñar, debido a los beneficios o perjuicios que puede causar a una marca.

Diseño emocional aplicado a UX

Para elaborar una estrategia de diseño emocional es importante definir las reacciones que se busca generar en los usuarios, teniendo en cuenta los siguientes elementos:

Funcionalidad:
Responde a las preguntas relacionadas con el funcionamiento del producto y si cumple el objetivo principal para el que fue creado.

Personalización:
Es importante que los diseñadores de proyectos apunten a comprender al usuario y construir a partir de ahí una relación significativa, en la cual los sentimientos del usuario se tengan en cuenta. Al personalizar la comunicación, las micro-interacciones podrían potenciar la experiencia del usuario.

Fiabilidad:
El producto debe ser confiable en las funciones para las que está destinado. En este paso, la consistencia es clave para que los usuarios comiencen a ver la plataforma como algo familiar.

Usabilidad:
Se trata de la facilidad a la hora de usar el producto o la plataforma digital, es clave para asegurar que, aunque el usuario cambie de dispositivo, siga teniendo acceso.

Respuesta emocional:
Se trata de cómo se siente el usuario antes, durante y después de usar el producto. Es importante no solo pensar en el producto digital sino principalmente en la persona que lo va a usar, considerando cómo se siente, qué ve y qué se puede hacer para mejorar la experiencia.

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